La realidad de Kinchil: Más promesas que hechos.
A solo días del primer informe de gobierno de Irving Pisté, alcalde de Kinchil, la inconformidad crece entre los habitantes. Aunque las autoridades aseguran que todo ha mejorado, los ciudadanos exponen todo lo contrario.
Las quejas más recientes:
Ambulancia “nueva”: Un vehículo de medio uso con desperfectos desde antes de llegar al municipio. ¡¿Realmente es lo que se nos prometió?!
Seguridad en crisis: Los habitantes siguen denunciando delincuencia en el municipio. Los policías pelean entre ellos, algunos incluso roban, y no han logrado detener a un solo ladrón.
Preguntas sin respuesta:
¿Cuánto costó realmente la ambulancia?
¿Por qué no se compró un equipo nuevo?
¿Quién autorizó la compra y qué tipo de revisión se le hizo?
Los ciudadanos hartos exigen respuestas, mientras las autoridades siguen promoviendo solo lo “bonito”. ¿Hasta cuándo el desgobierno?



