¡Kanasín, Yucatán! El caos se desborda y nadie hace nada.
Los habitantes de Cielo Alto se encuentran en total desesperación por el incremento de robos a plena luz del día, delincuentes protegidos por supuestos “vecinos”, y la falta de acción por parte de las autoridades municipales.
Los robos no son aislados: los delincuentes invaden departamentos, dañan propiedades y saquean con total impunidad. Lo peor: la policía municipal de Kanasín ni se inmuta. Han sido testigos de cómo se necesitan pruebas para levantar denuncias, y cuando intentaron colocar cámaras de seguridad, ¡fue la policía la que llegó a quitarlas con cuatro patrullas!
¿Dónde está la seguridad? Los vecinos siguen preguntando por una respuesta, mientras que el alumbrado público ha sido desaprovechado, y el municipio parece desentenderse de la realidad que enfrentan a diario. La sensación de desamparo crece y la violencia no da tregua.
¿Hasta cuándo se permitirá esta omisión? Los vecinos no piden favores, solo exigen seguridad y acción inmediata. ¿La respuesta? Silencio.



